Ansiedad por la salud: cuándo la preocupación por enfermarse requiere atención
Preocuparse por la salud es una reacción habitual, especialmente cuando aparecen síntomas físicos o atravesamos una enfermedad. Sin embargo, cuando el miedo a estar enfermo ocupa gran parte del día, se mantiene en el tiempo y condiciona las actividades cotidianas, puede ser importante consultar con un profesional.

¿Qué es la ansiedad por la salud?
La ansiedad por la salud se caracteriza por una preocupación persistente ante la posibilidad de tener o desarrollar una enfermedad. Incluso cuando los controles médicos no identifican un problema que explique ese temor, la persona puede seguir sintiendo que algo grave está ocurriendo.
Esta preocupación puede manifestarse de distintas maneras: revisar constantemente el cuerpo en busca de síntomas, buscar información médica en internet, solicitar reiteradamente tranquilidad a otras personas o desconfiar de los resultados de estudios y consultas.
También puede ocurrir lo contrario: evitar los controles médicos por miedo a recibir un diagnóstico. Estas conductas no permiten establecer por sí solas un diagnóstico, pero pueden ser señales de que la preocupación está generando malestar.
¿Cuándo la preocupación por enfermarse puede convertirse en un problema?
No toda preocupación por la salud indica un trastorno. Es importante prestar atención cuando el miedo se vuelve difícil de controlar, persiste a pesar de las evaluaciones médicas y comienza a interferir en la vida cotidiana.
Por ejemplo, cuando la persona dedica mucho tiempo a buscar síntomas, tiene dificultades para concentrarse en otras actividades, necesita confirmaciones frecuentes o evita situaciones por temor a enfermarse.
La evaluación profesional permite comprender qué está sucediendo y diferenciar la ansiedad de otras posibles causas. Los síntomas físicos nuevos o persistentes también deben ser evaluados médicamente: atribuirlos automáticamente a la ansiedad puede llevar a pasar por alto otros problemas de salud.
¿Qué tratamientos existen para la ansiedad por la salud?
El abordaje depende de cada persona y de la evaluación clínica. La terapia cognitivo-conductual (TCC) es una de las opciones utilizadas para trabajar la ansiedad por la salud.
Durante el proceso terapéutico se pueden abordar las interpretaciones catastróficas de las sensaciones corporales, la preocupación constante y las conductas de comprobación que mantienen el malestar.
En algunas situaciones también puede ser conveniente una evaluación psiquiátrica. El profesional determinará si existe algún cuadro asociado y si corresponde considerar un tratamiento farmacológico. La medicación no es necesaria en todos los casos.
¿Dónde consultar por ansiedad por la salud en Argentina?
Si la preocupación por enfermarte se mantiene y afecta tu descanso, tus actividades o tus vínculos, una consulta profesional puede ayudarte a comprender lo que estás atravesando.
En RedAP, podés consultar por atención psicológica y psiquiátrica, con modalidad virtual en Argentina y presencial en sus sedes de CABA. La evaluación permite considerar las características de cada situación y orientar el abordaje profesional.
Preguntas frecuentes
¿La ansiedad por la salud significa que los síntomas físicos son imaginarios?
No. Las sensaciones físicas pueden ser reales y necesitan una evaluación adecuada. La ansiedad puede influir en cómo se interpretan y cuánto preocupan, pero no permite descartar por sí sola una causa médica.
¿Buscar síntomas de enfermedades en internet puede aumentar la ansiedad?
Sí. La búsqueda reiterada de información médica puede intensificar la preocupación, especialmente cuando se interpretan síntomas generales como señales de enfermedades graves.
¿La ansiedad por la salud se puede tratar con psicoterapia?
Sí. La terapia cognitivo-conductual es una de las opciones utilizadas. El tratamiento se adapta a las necesidades de cada persona y, cuando corresponde, puede complementarse con una evaluación psiquiátrica.



