Apuestas deportivas en adolescentes: señales de alerta para las familias
Cambios de conducta, movimientos de dinero que no pueden explicar y ocultamiento pueden ser señales de riesgo. Cómo hablar del tema y cuándo buscar ayuda.

Las apuestas deportivas online, especialmente las vinculadas con el fútbol, forman parte de un entorno digital al que muchos adolescentes están expuestos a través de las redes sociales, los influencers y las conversaciones con sus pares.
Según el estudio Kids Online Argentina, publicado por UNICEF en 2025, el 24 % de los adolescentes de entre 12 y 17 años había apostado dinero online alguna vez. Aunque el dato muestra el alcance de esta práctica, apostar alguna vez no equivale por sí solo a tener una adicción. Lo importante es reconocer cuándo empieza a generar consecuencias negativas.
¿Cómo detectar si un adolescente tiene problemas con las apuestas?
No siempre resulta evidente. Algunas señales pueden confundirse con cambios propios de la adolescencia, por eso conviene observar si aparecen varias al mismo tiempo o si se mantienen durante un período.
Entre las señales de alerta se encuentran los cambios de humor, la irritabilidad, el aislamiento, las dificultades para dormir o una baja en el rendimiento escolar. También puede llamar la atención un interés cada vez más intenso por las cuotas y los resultados deportivos, especialmente si el adolescente está pendiente de ellos porque realizó una apuesta.
Otras señales tienen que ver con el dinero: movimientos inexplicables en una billetera virtual, pedidos frecuentes de préstamos, uso de fondos sin autorización o intentos de ocultar gastos. Mentir sobre las apuestas o reaccionar con mucha angustia después de perder también puede indicar que la situación necesita atención.
Ninguna señal aislada confirma un diagnóstico. Sin embargo, si las apuestas se vuelven difíciles de controlar, generan conflictos o afectan la vida cotidiana, es importante intervenir y considerar una consulta profesional.
¿Cómo hablar de las apuestas sin que termine en una pelea?
Descubrir que un hijo o una hija está apostando puede generar enojo, miedo o preocupación por las consecuencias económicas. Aun así, empezar la conversación desde el castigo o la acusación puede hacer que le resulte más difícil contar lo que está pasando.
Es preferible buscar un momento tranquilo y preguntar qué sabe sobre las apuestas, si sus amistades participan y qué le resulta atractivo de estas plataformas. Escuchar las respuestas permite comprender mejor la situación y abrir un diálogo sobre las promesas de ganar dinero rápido, las pérdidas y los riesgos de seguir apostando para recuperar lo perdido.
Esto no significa evitar los límites. Las personas menores de 18 años no pueden participar legalmente en juegos de azar en Argentina, y las personas adultas tienen un papel importante en la protección de su acceso a estas plataformas. Acordar reglas claras sobre el uso del celular y las billeteras virtuales, revisar los movimientos de dinero de manera responsable y limitar el acceso a las aplicaciones puede formar parte del cuidado.
El objetivo es combinar límites concretos con una conversación en la que el adolescente pueda pedir ayuda sin miedo a ser humillado o descalificado.
¿Cuándo conviene buscar ayuda profesional?
Si el adolescente no consigue dejar de apostar, intenta recuperar pérdidas, oculta deudas o presenta cambios emocionales y sociales importantes, es recomendable consultar. No hace falta esperar a que haya una pérdida económica grave para pedir orientación.
Una evaluación profesional permite comprender qué está ocurriendo, valorar el impacto de las apuestas y determinar qué tipo de acompañamiento puede ser adecuado. En RedAP, las familias pueden consultar por atención en salud mental para evaluar la situación y conocer las opciones de atención disponibles.
Acompañar no implica resolver todo de inmediato ni vigilar cada movimiento. Significa prestar atención, establecer límites y sostener un espacio de diálogo para que el adolescente no tenga que afrontar el problema en soledad.
Preguntas frecuentes
¿Cómo detectar si un adolescente tiene problemas con las apuestas?
Prestá atención a cambios persistentes de humor, ocultamiento, movimientos de dinero inexplicables, pedidos de préstamos o dificultades para dejar de apostar. Estas señales justifican una conversación y, si hay consecuencias negativas, una consulta profesional.
¿Qué hago si descubro que mi hijo adolescente está apostando online?
Buscá un momento tranquilo para hablar, escuchá qué está pasando y establecé límites claros para protegerlo. Si hay pérdidas económicas, ocultamiento o dificultades para detenerse, considerá buscar orientación profesional.
¿Apostar una vez significa que un adolescente tiene ludopatía?
No. Haber apostado alguna vez no permite establecer un diagnóstico. Es importante evaluar si existe pérdida de control, si la conducta se repite y si genera consecuencias negativas en la vida cotidiana.



