TCA en adultos: cuándo consultar aunque no haya cambios evidentes de peso

Cuando se habla de trastornos de la conducta alimentaria, todavía puede existir la idea de que deberían notarse cambios importantes en el peso. Sin embargo, el peso corporal no permite determinar por sí solo si una persona tiene un TCA ni qué tan grave puede ser la situación. Los TCA pueden afectar a personas con bajo peso, peso dentro de rangos habituales o sobrepeso.

2 min de lecturaPor Dr. Joel Bravo (MN 165240)
Mujer atravesando un trastorno de la conducta alimentaria

¿Se puede tener un TCA sin bajar de peso?

Sí. Algunas personas mantienen un peso estable mientras atraviesan dificultades significativas relacionadas con la alimentación, la imagen corporal o determinadas conductas.

Por ejemplo, puede existir una preocupación constante por el peso o la forma corporal, restricciones alimentarias, episodios de pérdida de control al comer o conductas destinadas a compensar lo que se comió, sin que necesariamente haya un cambio evidente en el peso.

En particular, algunas personas con anorexia nerviosa atípica pueden presentar características de anorexia y una pérdida de peso clínicamente significativa sin tener un peso considerado bajo. Por eso, utilizar únicamente el peso o el índice de masa corporal (IMC) para detectar un TCA puede hacer que algunos casos pasen inadvertidos.

¿Qué debería llamar la atención entonces?

Más que observar únicamente el número de la balanza, es importante prestar atención a cómo cambió la relación con la comida y con el propio cuerpo.

Puede ser motivo de consulta cuando la alimentación empieza a ocupar una parte importante de los pensamientos cotidianos, cuando aparecen reglas cada vez más rígidas alrededor de lo que se puede comer o cuando existe una preocupación persistente por el peso o la imagen corporal.

También puede ser importante consultar si aparecen episodios de pérdida de control al comer, sentimientos intensos de culpa o vergüenza después de hacerlo, restricciones para compensar lo ingerido o conductas como vómitos, ayunos o ejercicio excesivo con ese objetivo.

Estos comportamientos no permiten establecer por sí mismos un diagnóstico. La evaluación profesional es la que permite determinar qué está ocurriendo y qué tipo de intervención puede ser necesaria.

¿Por qué puede pasar desapercibido en adultos?

En la adultez, algunas conductas relacionadas con la alimentación pueden confundirse con hábitos, dietas o preocupaciones habituales por la salud y el cuerpo.

Una persona puede mantener un peso estable y, al mismo tiempo, dedicar mucho tiempo a controlar qué come, evitar determinados alimentos por miedo a aumentar de peso, sentirse angustiada después de comer o experimentar una preocupación cada vez mayor por su apariencia.

Además, los TCA pueden coexistir con otros problemas de salud mental, como ansiedad o depresión, lo que puede hacer que la relación problemática con la comida no sea el motivo principal por el que una persona busca ayuda.

¿Cuándo conviene consultar?

No es necesario esperar a que haya una pérdida importante de peso para pedir una evaluación.

Si las preocupaciones por la comida, el peso o la imagen corporal generan malestar, interfieren en las actividades cotidianas o llevan a modificar de manera significativa la alimentación, puede ser conveniente consultar con un profesional especializado en TCA.

Una evaluación permite considerar el conjunto de síntomas, antecedentes, conductas y estado de salud, en lugar de utilizar el peso como único indicador.

En RedAP, profesionales de psicología y psiquiatría pueden evaluar cada situación y orientar sobre el abordaje más adecuado. Cuando es necesario, el tratamiento puede incluir la participación de distintas especialidades.

Preguntas frecuentes

¿Un peso normal significa que no tengo un TCA?

No. Los TCA pueden presentarse en personas con diferentes pesos corporales. El peso por sí solo no permite descartar un trastorno de la conducta alimentaria.

¿Tengo que haber bajado de peso para consultar?

No. Si existen preocupaciones o conductas relacionadas con la alimentación, el peso o la imagen corporal que generan malestar o interfieren en la vida cotidiana, podés consultar aunque tu peso no haya cambiado de manera evidente.

¿Cómo se evalúa un posible TCA?

La evaluación considera distintos aspectos de la salud física y mental, además de las conductas alimentarias. El profesional puede analizar síntomas, antecedentes y evolución para determinar si existe un TCA y qué abordaje puede ser adecuado.