Terapia de pareja en Argentina: Opciones, cuándo consultar y cómo empezar

¿Los problemas de comunicación se volvieron frecuentes? Conocé cuándo puede ser útil este espacio, cómo funciona y dónde buscar atención profesional.

2 min de lecturaPor Lic. Agustina Garcia Franqueira (MN 89206) · Lic. Juliana Figueroa Mercorelli (89589) · Lic. Wendy Goldenberg (MN 80238)
Terapia de pareja en Argentina: opciones, cuándo consultar y cómo empezar

¿Cuándo puede ser útil la terapia de pareja?
La terapia de pareja es un espacio de acompañamiento profesional fundamental cuando una relación atraviesa problemas de comunicación, conflictos recurrentes, dificultades para expresar emociones o situaciones que sus integrantes no logran resolver por sí mismos.

No es necesario esperar a que la relación llegue a una crisis profunda para consultar. Muchas parejas buscan ayuda cuando sienten que mantienen las mismas discusiones reiteradamente, mientras que otras lo hacen de manera preventiva para mejorar la comunicación, fortalecer el vínculo o atravesar un cambio importante en sus vidas.

El objetivo terapéutico no es determinar quién tiene la razón, sino comprender las dinámicas que se producen dentro de la relación y trabajar sobre ellas. Un profesional ayuda a identificar patrones de interacción nocivos, facilita el diálogo asertivo y brinda herramientas concretas para abordar los conflictos desde una perspectiva diferente.

¿Qué problemas se pueden trabajar en sesión?
La terapia de pareja aborda múltiples situaciones que afectan el bienestar del vínculo, tales como:

  • Problemas de comunicación y conflictos recurrentes.
  • Dificultades para expresar necesidades y emociones.
  • Celos, pérdida de confianza o infidelidades.
  • Problemas de convivencia y diferencias en los proyectos de vida.
  • Dificultades vinculadas con la intimidad.
  • Crisis por cambios importantes dentro de la familia (nacimientos, mudanzas, duelos).

Cada pareja es única; por eso, la evaluación inicial del terapeuta permite determinar cuáles son los nudos problemáticos y establecer objetivos claros de trabajo.

Enfoques terapéuticos más utilizados
No existe un único enfoque, sino que el tratamiento se adapta a las necesidades de la pareja:

  • Terapia Cognitivo-Conductual (TCC): Trabaja directamente sobre la relación entre pensamientos, emociones y conductas. Incorpora herramientas prácticas para mejorar la comunicación, identificar patrones problemáticos y desarrollar estrategias de afrontamiento.
  • Terapia Sistémica: Entiende a la pareja como un sistema y analiza las dinámicas que se producen entre sus integrantes, observando cómo ciertas formas de interacción mantienen vivo el conflicto.

¿Dónde hacer terapia de pareja en Argentina?
En RedAP, contamos con un equipo interdisciplinario de salud mental que incluye psicólogos, médicos psiquiatras y clínicos. Ofrecemos atención virtual en todo el país, ideal para parejas con horarios desfasados o que viven en zonas distintas, y atención presencial en nuestros consultorios de CABA, para quienes prefieren el encuentro cara a cara.

Preguntas frecuentes

¿Tenemos que estar casados para hacer terapia de pareja?

No. La terapia de pareja no está limitada a matrimonios. Es un espacio abierto y adaptado para personas que mantienen cualquier tipo de vínculo de pareja (noviazgos, convivencias) y atraviesan dificultades en su relación.

¿Los dos tenemos que querer hacer terapia?

El proceso idealmente implica la participación de ambos integrantes. Sin embargo, si uno de los dos no está dispuesto a asistir, es posible y recomendable consultar individualmente con un profesional para trabajar sobre la situación vincular y recibir orientación.

¿La terapia de pareja sirve si estamos pensando en separarnos?

Sí, puede ser de gran ayuda para comprender mejor los conflictos, sanar la comunicación y abordar las decisiones de manera madura. El objetivo de la terapia no es obligar a mantener la pareja unida, sino trabajar sobre las necesidades emocionales y brindar claridad frente a la toma de decisiones.

¿Qué pasa si uno de los dos no quiere seguir con la terapia?

Esta situación se conversa abiertamente con el profesional. Dependiendo del caso, se puede evaluar continuar con sesiones individuales para quien lo desee, redefinir los objetivos del tratamiento o buscar alternativas de contención clínica.