TCA y redes sociales: cómo pueden influir en la relación con la comida y la imagen corporal

Las redes sociales forman parte de la vida cotidiana y también pueden influir en la manera en que una persona percibe su cuerpo, la alimentación y sus propios hábitos. La exposición constante a determinados contenidos puede favorecer comparaciones, preocupaciones por la apariencia y una relación más rígida con la comida, especialmente cuando estos mensajes se vuelven frecuentes.

3 min de lecturaPor Dr. Joel Bravo (MN 165240)
Imágen de una persona con su teléfono usando las redes sociales mientras tiene un plato de comida al lado

¿Qué relación existe entre las redes sociales y la imagen corporal?

Gran parte del contenido que aparece en redes está centrado en la apariencia: cuerpos considerados ideales, transformaciones físicas, dietas, rutinas alimentarias o publicaciones que muestran determinadas formas de comer como más saludables que otras.

El problema no está necesariamente en una publicación aislada, sino en la exposición repetida a un mismo tipo de mensaje. Una revisión y metaanálisis que analizó 83 estudios y más de 55.000 participantes encontró una asociación entre una mayor tendencia a compararse con otras personas en redes sociales y mayores preocupaciones relacionadas con la imagen corporal y los síntomas de TCA.

Además, las redes muestran una versión seleccionada de la realidad. Fotografías, filtros, poses, iluminación y edición pueden hacer que una imagen represente algo muy diferente de la experiencia cotidiana de una persona. Cuando ese contenido se convierte en referencia para evaluar el propio cuerpo, la comparación puede generar insatisfacción o una percepción más negativa de la propia imagen.

¿Qué ocurre con el contenido sobre alimentación?

Las publicaciones relacionadas con comida también pueden tener distintos efectos. Dietas, desafíos alimentarios, contenidos sobre alimentación considerada “limpia”, videos de comidas y publicidad pueden modificar la forma en que algunas personas piensan sobre determinados alimentos o sobre sus propios hábitos. Una revisión de 38 estudios encontró asociaciones entre ciertos contenidos relacionados con la alimentación y preocupaciones por la imagen corporal, conductas alimentarias problemáticas y, en algunos casos, mayor disposición a consumir los alimentos mostrados.

Por eso, no todo contenido sobre alimentación es necesariamente perjudicial, pero sí puede ser importante observar qué efecto produce en cada persona. Si después de consumir determinado contenido aparecen culpa, comparación constante, preocupación excesiva por el cuerpo o pensamientos cada vez más rígidos alrededor de la comida, puede ser una señal para revisar esa exposición.

El algoritmo también forma parte de la experiencia

Las redes sociales no muestran exactamente lo mismo a todas las personas. Las interacciones con determinadas publicaciones pueden hacer que aparezca más contenido de características similares. Así, una persona que comienza siguiendo cuentas centradas en dietas, transformación corporal o apariencia puede terminar recibiendo cada vez más publicaciones relacionadas con esos temas.

Revisar qué contenido aparece en el feed también puede ser una forma de cuidar la relación con la propia imagen corporal. Silenciar o dejar de seguir cuentas que generan malestar, diversificar los contenidos consumidos y prestar atención a cómo cambia el estado de ánimo después de usar redes son algunas estrategias posibles.

¿Qué hacer si las redes empiezan a afectar la relación con la comida o el cuerpo?

No hace falta esperar a que el malestar se vuelva intenso para prestar atención. Identificar qué contenidos generan comparación o angustia puede ayudar a tomar distancia y modificar el entorno digital.

También es importante recordar que una asociación entre redes sociales y preocupaciones relacionadas con la imagen corporal no significa que las redes sean la causa de un TCA. Existen múltiples factores involucrados y la respuesta frente al mismo contenido puede variar entre personas.

Si la relación con la comida o con el propio cuerpo empieza a generar malestar y afecta la vida cotidiana, contar con una evaluación profesional puede ayudar a comprender qué está ocurriendo.

En RedAP, podés encontrar atención psicológica y psiquiátrica para abordar estas situaciones de manera profesional y personalizada.

Preguntas frecuentes

¿Las redes sociales pueden provocar un TCA?

La evidencia muestra asociaciones entre determinados usos y contenidos de redes sociales, la comparación corporal y síntomas relacionados con los TCA, pero no permite afirmar que las redes sean por sí solas la causa de un trastorno.

¿Qué tipo de contenido puede afectar la imagen corporal?

La exposición frecuente a cuerpos idealizados, comparaciones físicas, dietas, transformaciones corporales y contenido centrado de manera constante en la apariencia puede asociarse con mayor preocupación por la imagen corporal.

¿Qué puedo hacer si las redes afectan mi relación con la comida?

Revisar el contenido que aparece en el feed, silenciar o dejar de seguir cuentas que generan malestar y buscar orientación profesional si la preocupación comienza a interferir en la vida cotidiana puede ser útil.