¿Qué hacer si sentís que la terapia no te ayuda? Cuándo cambiar de psicólogo
Sentir que la terapia no está ayudándote como esperabas puede generar dudas sobre cómo continuar. A veces, puede ser útil hablarlo con el profesional, revisar los objetivos del tratamiento o considerar un cambio de psicólogo.

Empezar un proceso terapéutico implica construir un espacio de trabajo con un profesional, y esa relación puede no resultar adecuada para todas las personas. Si después de varias sesiones sentís que algo no funciona, es válido plantearlo y evaluar qué necesitás para continuar tu proceso de otra manera.
¿Cómo saber si la terapia no está funcionando?
No existe una cantidad determinada de sesiones a partir de la cual una persona debería sentirse mejor. Los tiempos dependen de cada situación, de los objetivos del tratamiento y de diferentes factores personales.
Sin embargo, puede ser útil prestar atención a cómo te sentís durante el proceso. Si no comprendés hacia dónde apunta la terapia, sentís que tus preocupaciones no son escuchadas o que las sesiones no están abordando los motivos por los que consultaste, puede ser importante conversar sobre lo que está sucediendo.
También puede ocurrir que tus necesidades hayan cambiado. Una situación que inicialmente motivó la consulta puede dejar de ser el principal motivo de malestar y requerir otro tipo de abordaje.
Sentir incomodidad en algún momento tampoco significa automáticamente que sea necesario cambiar de profesional. Algunas dificultades pueden trabajarse dentro del propio vínculo terapéutico.
¿Antes de cambiar de psicólogo, conviene hablarlo?
Sí. Hablar con tu psicólogo sobre lo que no está funcionando puede ser un paso importante antes de tomar una decisión.
Podés explicar qué esperabas encontrar en la terapia, qué aspectos de las sesiones no te están resultando útiles o qué cambios sentís que necesitás. Esta conversación puede permitir revisar los objetivos, modificar algunos aspectos del tratamiento o aclarar expectativas.
Después de hablarlo, también podés considerar que necesitás otro tipo de abordaje o que preferís continuar el proceso con otro profesional. En ese caso, cambiar de psicólogo es una posibilidad dentro del cuidado de tu salud mental.
¿Cuándo puede ser conveniente buscar otro psicólogo?
No existe una única señal que indique que es momento de cambiar. La decisión depende de cada proceso y de lo que necesitás en ese momento.
Puede ser razonable considerarlo cuando, después de plantear tus inquietudes, sentís que no existe un vínculo de trabajo adecuado o que el tratamiento no responde a tus necesidades. También puede ser necesario buscar otro profesional si tus objetivos cambiaron o si necesitás un abordaje o una especialización diferente.
Una nueva consulta puede ayudarte a evaluar qué tipo de acompañamiento necesitás y qué esperás de tu próximo proceso terapéutico.
¿Cómo empezar con un nuevo psicólogo?
Antes de comenzar, puede ser útil identificar qué querés encontrar diferente en esta nueva experiencia. Pensá qué aspectos de la terapia anterior te resultaron útiles y cuáles te gustaría modificar.
Durante las primeras consultas, podés preguntar por el enfoque de trabajo del profesional, cómo establece los objetivos terapéuticos y de qué manera adapta el tratamiento a las necesidades de cada persona.
También podés contarle que ya realizaste terapia y explicar qué te llevó a buscar un nuevo espacio, sin necesidad de compartir toda tu historia desde el primer encuentro.
En RedAP, podés consultar por profesionales de psicología y solicitar una evaluación para encontrar un espacio de atención que se adapte a tus necesidades, tanto de manera presencial como virtual.
Cambiar de psicólogo no significa empezar de cero. Lo trabajado anteriormente también puede formar parte del nuevo proceso y ayudarte a reconocer qué necesitás de este espacio.
¿Y si quiero dejar la terapia?
Si decidís finalizar un proceso terapéutico, podés hablarlo con tu profesional y acordar cómo realizar el cierre. Dependiendo de la situación, puede ser útil revisar lo trabajado, los objetivos alcanzados y aquello que todavía necesitás abordar.
Si todavía sentís que necesitás apoyo, finalizar una terapia que no te resulta adecuada no significa dejar de buscar atención. Podés evaluar otras alternativas y comenzar un nuevo proceso cuando lo consideres necesario.
Preguntas frecuentes
¿Cómo saber si debería cambiar de psicólogo?
Puede ser útil considerarlo cuando, después de conversar sobre tus inquietudes, sentís que no existe un vínculo de trabajo adecuado, que tus necesidades cambiaron o que el abordaje actual no responde a tus objetivos.
¿Puedo cambiar de psicólogo aunque ya haya empezado una terapia?
Sí. Podés finalizar un proceso terapéutico y comenzar otro con un profesional diferente si considerás que necesitás otro enfoque, una especialización distinta o un vínculo terapéutico que se adapte mejor a tus necesidades.
¿Tengo que contarle a mi nuevo psicólogo que hice terapia anteriormente?
Es recomendable compartir la información que consideres relevante para comprender tu situación y tus objetivos actuales. No necesitás contar todo en la primera consulta: el nuevo proceso puede construirse progresivamente.



