Título: Reforma de la Ley de Salud Mental en Argentina: claves de la media sanción en el Senado y qué cambia para pacientes y familias
El Senado aprobó con 42 votos a favor y 21 en contra el proyecto que modifica la Ley Nacional de Salud Mental 26.657. Conocé en detalle los cambios sobre internaciones involuntarias, el rol de los equipos interdisciplinarios, la inclusión de la ludopatía y cómo sigue su tratamiento en Diputados

En la madrugada del viernes 30 de octubre de 2026, tras más de 11 horas de debate parlamentario, la Cámara de Senadores de la Nación otorgó media sanción al proyecto de reforma de la Ley Nacional de Salud Mental (Ley 26.657, vigente desde el año 2010). La iniciativa impulsada por el Poder Ejecutivo obtuvo 42 votos afirmativos, 21 votos negativos y ninguna abstención, por lo que fue girada a la Cámara de Diputados para continuar con su trámite legislativo.
El proyecto contó con el respaldo en general de La Libertad Avanza, el PRO, la Unión Cívica Radical (UCR) y bloques provinciales aliados, luego de que el oficialismo incorporara modificaciones al texto original —algunas de ellas minutos antes del inicio de la sesión— tras negociaciones con representantes de las provincias y el Consejo Federal de Salud. Por su parte, el rechazo se concentró principalmente en el interbloque Justicialista y bancadas opositoras.
El texto con media sanción introduce modificaciones específicas en los procedimientos de atención, los criterios clínicos y legales para las internaciones, el abordaje de las adicciones y la delimitación de responsabilidades dentro de los equipos de salud.
Uno de los puntos centrales del debate parlamentario fue la modificación de las condiciones para indicar una internación involuntaria. La reforma ratifica que la internación debe ser considerada un recurso terapéutico de carácter restrictivo y excepcional, aplicable únicamente cuando no resulten posibles otros abordajes terapéuticos ambulatorios.
La iniciativa mantiene el principio de que la atención en salud mental y adicciones debe ser brindada preferentemente por equipos interdisciplinarios integrados por médicos psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales, enfermeros, terapistas ocupacionales y otros profesionales acreditados.
Como novedad normativa en el cuerpo de la ley, se establece que cada integrante del equipo interdisciplinario asume las responsabilidades derivadas exclusivamente de sus propias incumbencias profesionales, técnicas o funcionales, sin que pueda presumirse responsabilidad solidaria, colectiva o extensiva por las actuaciones de otros miembros del equipo. Asimismo, se insta a la autoridad de aplicación a garantizar una distribución equitativa de recursos humanos capacitados en todo el territorio nacional.
El texto reformado actualiza el artículo referido a los consumos problemáticos, integrándolos dentro de las políticas de salud mental según la etapa, modalidad e intensidad del consumo, el contexto sociofamiliar y la capacidad de autodeterminación del paciente. Además de las sustancias psicoactivas, el proyecto incorpora expresamente a las adicciones conductuales, incluyendo la ludopatía (adicción al juego y apuestas), dentro de las problemáticas que deben recibir herramientas de prevención, tratamiento ambulatorio temprano o abordajes intensivos.
El proyecto conserva la prohibición de crear nuevos manicomios, neuropsiquiátricos o instituciones de internación monovalentes, promoviendo el desarrollo de dispositivos alternativos e intermedios como tratamientos ambulatorios, atención domiciliaria, hospitales de día y casas de convivencia. No obstante, los artículos 23 y 24 generaron disidencias particulares durante la sesión —incluso dentro de sectores dialoguistas como la UCR— debido a las disposiciones vinculadas con la reconversión y permanencia de los hospitales monovalentes o centros especializados ya existentes.
La reforma incorpora pautas diferenciadas para la población infantojuvenil. Establece que los niños y adolescentes deben recibir asistencia por parte de equipos con formación especializada en el área infantojuvenil y permanecer en dispositivos separados de los pacientes adultos durante eventuales internaciones, salvo situaciones excepcionales debidamente justificadas.
La sesión en la Cámara alta reflejó visiones contrapuestas sobre el diagnóstico del sistema sanitario argentino y los recursos necesarios para aplicar la normativa:
Más allá del recorrido parlamentario que ahora continuará en la Cámara de Diputados, las estadísticas citadas en los fundamentos legislativos reflejan una realidad sanitaria que requiere respuestas inmediatas: según estudios de la Universidad Católica Argentina (UCA) y del Observatorio de Psicología Social Aplicada de la UBA mencionados en el debate legislativo, el malestar psicológico en la población adulta creció del 18,4% al 28,1% entre 2010 y 2024, mientras que más de la mitad de las personas que necesitan tratamiento psicológico o psiquiátrico enfrentan barreras de acceso o demoras prolongadas en los turnos.
Tal como observamos en nuestra propia base de datos de atención ambulatoria en RedAP, la clave para evitar que un cuadro clínico se agrave hasta requerir una instancia de internación radica en la intervención temprana, el seguimiento continuo y el trabajo verdaderamente interdisciplinario. Cuando el paciente y su familia cuentan con acceso ágil a médicos psiquiatras y licenciados en psicología que trabajan de forma coordinada sobre una misma Historia Clínica Electrónica unificada, bajo protocolos clínicos estandarizados y con el respaldo de una Dirección Médica responsable, es posible contener las crisis a tiempo, restituir la funcionalidad y sostener tratamientos ambulatorios seguros en todo el país.
Preguntas frecuentes
¿Ya está vigente la reforma de la Ley de Salud Mental en Argentina?
No, la reforma aún no es ley vigente; el proyecto obtuvo media sanción en la Cámara de Senadores el 30 de octubre de 2026 con 42 votos a favor y 21 en contra, y fue girado a la Cámara de Diputados para su tratamiento definitivo.
¿Qué cambia sobre las internaciones involuntarias en el proyecto aprobado por el Senado?
El proyecto mantiene el carácter excepcional de la internación involuntaria, pero amplía sus criterios para incluir casos donde exista riesgo grave de daño para la persona o terceros, o cuando la capacidad de discernimiento esté comprometida y la falta de internación implique un deterioro grave de la salud. Además, permite que en emergencias un solo médico indique la medida, sujeta a revisión de un equipo interdisciplinario en un plazo máximo de 48 horas y bajo control judicial.
¿Qué dice la reforma de la Ley de Salud Mental sobre las adicciones y la ludopatía?
La iniciativa incorpora de manera explícita a la ludopatía (adicción al juego) y otras adicciones conductuales dentro de las políticas de salud mental, estableciendo instancias escalonadas que van desde la prevención y el tratamiento ambulatorio temprano hasta abordajes intensivos según el grado de autodeterminación del paciente.
¿Cómo funcionan los equipos interdisciplinarios según el nuevo texto aprobado?
La atención continúa a cargo de equipos interdisciplinarios integrados por psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales y enfermeros, pero se establece por ley que cada profesional responde exclusivamente por los actos derivados de sus propias incumbencias técnicas, descartando la responsabilidad solidaria o colectiva automática por decisiones de otros integrantes.



