Volver a apostar después de intentar dejarlo: cómo retomar el tratamiento
Si habías logrado dejar las apuestas y volviste a jugar, es importante revisar qué pasó, evitar nuevas pérdidas y buscar acompañamiento para continuar el proceso.

Volver a apostar después de un período sin jugar puede generar culpa, frustración o la sensación de haber perdido todo lo conseguido. También puede aparecer la urgencia de recuperar el dinero perdido, lo que lleva a seguir apostando y agrava las consecuencias.
Si te pasó, una recaída no significa que tengas que empezar de cero, pero sí es importante tomarla en serio. Reconocer lo ocurrido y retomar el contacto con un profesional puede ayudarte a revisar qué necesitás para continuar el tratamiento.
¿Qué hacer después de volver a apostar?
Lo primero es intentar frenar la secuencia de apuestas. Si acabás de perder dinero, evitá hacer otra apuesta para recuperarlo. Esa decisión puede aumentar las pérdidas y dificultar que puedas detenerte.
También puede ser útil limitar temporalmente el acceso a las plataformas: desinstalar aplicaciones, bloquear páginas o utilizar las herramientas de autoexclusión disponibles. Si las apuestas están comprometiendo gastos esenciales, buscá proteger el dinero destinado a esas necesidades y considerá pedir apoyo a alguien de confianza para ordenar la situación financiera.
Estas medidas no reemplazan el tratamiento, pero pueden ayudar a reducir el riesgo de que un episodio aislado se prolongue.
¿Por qué volví a apostar si quería dejarlo?
No siempre hay un único desencadenante. En algunos casos, las ganas de apostar aparecen después de una discusión, una situación de estrés, el aburrimiento o un momento de malestar emocional. En otros, una notificación, un partido deportivo, tener dinero disponible o recordar una apuesta anterior pueden reactivar el impulso.
Después de una recaída, puede ser útil reconstruir lo que ocurrió: qué estabas sintiendo, qué pasó antes de apostar, qué pensaste en ese momento y qué hizo más difícil detenerte. El objetivo no es buscar culpables, sino identificar situaciones en las que podrías necesitar más apoyo o estrategias diferentes.
¿Tengo que empezar el tratamiento desde cero?
No necesariamente. Si ya estabas en tratamiento psicológico o psiquiátrico, lo recomendable es comunicarle al profesional que volviste a apostar, aunque te dé vergüenza contarlo. Esa información permite revisar qué herramientas te estaban ayudando y cuáles podrían necesitar ajustes.
Según cada situación, puede ser necesario modificar la frecuencia de las sesiones, trabajar sobre determinados desencadenantes o evaluar otros recursos de acompañamiento. Si habías interrumpido el tratamiento, podés consultar para retomarlo o revisar qué alternativa se adapta mejor a tus necesidades actuales.
En RedAP, podés consultar por atención psicológica y psiquiátrica para evaluar tu situación y conversar sobre las opciones de tratamiento disponibles. No hace falta esperar a que las apuestas vuelvan a afectar gravemente tu economía o tus vínculos para pedir ayuda.
Cómo prepararte para evitar nuevas apuestas
Retomar el tratamiento también implica anticiparse a los momentos de mayor vulnerabilidad. Identificar qué situaciones te llevan a apostar, reducir la exposición a estímulos asociados al juego y contar con una persona de confianza pueden ser parte de ese proceso.
Si aparecen ganas intensas de apostar, intentá postergar cualquier decisión relacionada con el juego y recurrir a las estrategias que hayas trabajado con tu profesional. Si hubo deudas o gastos que no podés afrontar, buscar orientación para ordenar las finanzas también puede formar parte de la recuperación.
Volver a apostar no borra tus esfuerzos anteriores. Lo importante es no ocultar lo ocurrido ni intentar resolverlo siguiendo la misma conducta que generó el problema. Pedir ayuda puede ser el primer paso para retomar el proceso con herramientas más adecuadas.
Preguntas frecuentes
Tuve una recaída en la ludopatía, ¿qué hago?
Intentá frenar las apuestas, evitá jugar para recuperar el dinero perdido y contactá a tu profesional tratante. Si no estás en tratamiento, podés solicitar una evaluación para conocer las opciones de acompañamiento.
¿Volver a apostar significa que el tratamiento no funcionó?
No necesariamente. Es importante revisar qué ocurrió, qué factores intervinieron y si conviene ajustar las estrategias o la frecuencia del acompañamiento profesional.
¿Cómo puedo evitar volver a apostar?
Identificar las situaciones que disparan las ganas de jugar, limitar el acceso a las plataformas y trabajar estrategias de prevención con un profesional puede ayudar a reducir el riesgo de nuevos episodios.



